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Martha Elizabeth Laguna Enrique
Universidad de Salamanca
España
Vol. 1 (2010), Estudios, Páginas 541-555
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Resumen

La historia de la arquitectura funeraria en La Habana, comenzó con laconstrucción del Cementerio General (1806), auspiciado por el obispo vasco Juan José Díaz de Espada, primer campo santo que se construyó en Hispanoamérica, como consecuencia de la Real Cédula de Carlos III, fechada el tres de abril de 1787, que obligó a todos los ayuntamientosa erigir necrópolis municipales en lugares apartados de los núcleos urbanos y que acabó con la costumbre de enterrar en las iglesias y conventos.Ese recinto funerario inicial, ya desaparecido, fue realizado por el arquitecto francés Étienne-Sulpice Hallet, figura poco estudiada en el contexto cubano y que introdujo el neoclasicismo dentro de la arquitectura habanera. La presente comunicación plantea un acercamiento al tema del desarrollo de las ideas ilustradas en Cuba y la difusión del neoclasicismo como estilo dominante en la arquitectura funeraria de la isla, durante las primeras décadasdel siglo XIX.

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