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Pedro María Egea Bruno
Universidad de Murcia
España
Biografía
Vol. 26 (2008): HISTORIA DE LOS DERECHOS HUMANOS, Varia
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Resumen

La reglamentación del viejo oficio fue asumida durante el siglo XIX por las autoridades locales y provinciales. La vigilancia sobre aquel colectivo se extendió con particular énfasis durante la Restauración. Control, médico y policial, que no dejaba de ser una forma de disciplinar a la mujer y de fiscalizar a las clases peligrosas. La prostituta se configuraba así como una construcción social del poder. Cartagena —núcleo militar, portuario y obrero— emerge como referente pionero en semejante intervención, al pautarse la profesión en 1874 y establecerse el subsiguiente registro de prostitutas. La fuente ilumina toda una serie de consideraciones: desarrollo en el ámbito familiar, estructura de los lupanares, geografía urbana de la actividad y conexiones de la red prostitucional española. Otras variables de interés son el estado civil y la edad, mientras la ocupación anterior nos indica la presencia mayoritaria de las clases populares. No faltan los parámetros antropométricos, desde la estatura al color de los ojos, figurando las cicatrices, que apuntan a la violencia de género. Un último apartado recoge las vicisitudes personales, lo que permite pulsar sus decisiones e intuir historias de vida. Vender su cuerpo fue para muchas de ellas la única opción posible frente a la miseria. Género y clase se dieron la mano en aquella explotación.

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