Augusto y el culto al emperador

Resumen

Frente a la adoración al gobernante en el oriente griego, Augusto no pudo más que regular una práctica que existía desde hacía más de tres siglos. Su principal problema en Roma fue adaptar el culto al gobernante a la práctica contemporánea de la República y distanciarse de César, cuya imprudencia había desembocado en su asesinato. El método elegido fue el refuerzo de las formas republicanas, abstracciones claves, y la adoración a los dioses estatales estrechamente relacionados con su gobierno: en otras palabras, establecer el culto al emperador mediante otros medios. Por el contrario, en el occidente latino, era libre de dar forma al culto al gobernante. Su principal contribución en esta parte fue establecer centros regionales en Lugdunum y en otros lugares para el culto a Roma y al propio Augusto, una receta originariamente establecida para los no romanos en el este griego. Marcadamente diferenciado de esta práctica es el altar de Augusto en Tarraco, recogido por Quintiliano. Este solo puede ser considerado una manifestación municipal y no el monumento fundacional del culto provincial de Hispania Citerior, que comenzaría únicamente tras la muerte y la dei?cación del emperador.

  • Referencias
  • Cómo citar
  • Del mismo autor
  • Métricas

Biografía del autor/a

Duncan Fishwick

University of Alberta
Department of History & Classics. 2-28 Tory Building. University of Alberta. Edmonton AB T6G 2H4. Canada (Canadá)
+ −