Contenido principal del artículo

Íñigo Marzábal Albaina
Universidad del País Vasco
España
Vol. 4 Núm. 2 (2008), Originales, Páginas 47-57
Cómo citar

Resumen

Pese a la mala prensa de que parece gozar la compasión, aquí se la reivindicará considerándola no como mera condescendencia con el inferior, sino, más bien, y recuperando su sentido originario, como “padecer con”. Más allá del sentimiento, más acá de la virtud, también la compasión puede ser educada. Resultando aventurado pretender saber a ciencia cierta lo que el “otro” experimenta realmente, compadecer a alguien siempre es un ejercicio de imaginación. En este sentido, lo que desde estas páginas se propone es un doble ejercicio de imaginación narrativa. Qué mejor ocasión que la que nos proporcionan ciertas narraciones para poder acercarnos al dolor de esos “otros” y reflexionar sobre ello. Son dos las narraciones audiovisuales objeto de escrutinio: Barbarroja/ Akahige (1965) de Akira Kurosawa, y Gritos y susurros/ Viskningar och rop (1974) de Ingmar Bergman. Ambas recorridas por la enfermedad, el sufrimiento y la muerte. En la primera cobra presencia la figura del médico; en la segunda, la de los allegados. En las dos, la compasión o su ausencia.

Descargas

La descarga de datos todavía no está disponible.

Detalles del artículo