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  • Javier Pérez Núñez
Javier Pérez Núñez
Vol. 12 (1994), Artículos
Aceptado: feb 9, 2010
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Resumen

RESUMEN: E1 debate sobre los Fueros vascos realizado en el Senado en junio de 1864, sin que para nada afectara a las relaciones que desde 1844 se habían mantenido entre las provincias Vascongadas y la Administración central, marcó un antes y un después. A partir del mismo, a la par del proceso de descomposición de la Monarquía constitucional isabelina, se inició en esas provincias una reacción fuerista tradicionalista en toda regla. Esa reacción fue, entre otras razones, una respuesta al discurso efectuado en ese debate por el senador andaluz, Manuel Sánchez Silva, oponiéndose al mantenimiento de los regímenes forales de esas provincias, en el que por primera vez en las Cortes generales decimonónicas, no se fundamentó en la contradicción que, desde los presupuestos básicos del Estado liberal, significaba esa persistencia, sino en el análisis histórico de la realidad foral. Aquí, en esta transferencia de la crítica a los fundamentos históricos de los Fueros vascos, ante la imposibilidad de realizarla desde el modelo liberal doctrinario vigente, salvaguardador de los mismos, se encuentra una de las claves de ese debate de la cámara alta. La otra se halla en la utilización por parte del senador vascongado, Pedro Egafta, también por primera vez en la historia del constitucionalismo español, de la palabra nacionalidad aplicada a esas provincias. Esta expresión, que bajo concepto alguno, implicaba ninguna idea disgregadora, en cambio sí lo era de un proyecto nacional español que, asentándose en la conservación de la autonomía que gozaban las Vascongadas, planteaba la traslación del modelo vigente en las mismas al resto del Estado. En el rechazo de este plan para regenerar España y la defensa del Estado nacional de los moderados, realizada por el presidente del Gobierno, Alejandro Mon, se encuentra el último de los elementos a tener en cuenta de esa discusión del Senado. ABSTRACT: The debate on the Basque statutes that took place at the Senate in June 1864, without in any away affecting the relationship between Basque Provinces and the Central Administration maintained since 1844, marked a before and afterwards. From that point at par with break down of the constitucional monarchy of Isabella II, a statutory and tradicionalist reaction, in all rule, started in these provinces. This reaction was, among other reasons, a response to the speech made at that debate by the Andalusian Senator, Manuel Sánchez Silva, opposing to the continuation of the statutory régime in those provinces, and in which, for the first time in the general Spanish Parliament of the nineteenth century, it was notbased on the contradiction whith that persistence meant, from the basic budgets of the Liberal State, but on the historical analysis of the statutory fact. Hither, in this transference of the criticism to the historie foundation of the Basque statutes, and being impossible to perforní it, according to the doctrinarian liberal standards in forcé safeguarders of same, lies one of the clues of this debate of the Chamber of the Senate. The other, lies on the utilization by the Basque Senator, Pedro Egaña, and again for the first time in history of the Spanish constitutionalism, of the word «nationality» applied to those provinces. This expression that, under no concept whatoever implied separatism idea, was on the other hand, a Spanish national project that, based on the preservación of the autonomy enjoyed by the Basque provinces, planned the trasfer of the standards in forcé contained in them, to the rest of the State. In the rejection of this to regenérate Spain and the defense of the national State by the conservatives, carried out by the President of the Government, Alejandro Mon, lies the last of the elements to be taken into consideration in that discussion of the Senate.

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