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<journal-title>Journal of Medicine and Movies</journal-title>
<abbrev-journal-title abbrev-type="publisher">J. Med. Mov. / Rev. Med. Cine</abbrev-journal-title>
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<issn pub-type="epub">1885-5210</issn>
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<publisher-name>Ediciones Universidad de Salamanca</publisher-name>
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    <subject>Manifestaciones sociales y art&#x00ED;sticas</subject>
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<article-title>UNA NOCHE EN EL MALBR&#x00C1;N</article-title>
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<trans-title xml:lang="en"><italic>One Night in the Malbran</italic></trans-title>
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<institution content-type="original">Corporaci&#x00F3;n M&#x00E9;dica San Mart&#x00ED;n</institution>
<addr-line><named-content content-type="city">Buenos Aires</named-content></addr-line> (<country country="AR">Argentina</country>).
<email>mayerr@intramed.net</email>
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<copyright-statement>&#x00A9; 2020 Ediciones Universidad de Salamanca</copyright-statement>
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<license-p>Este obra est&#x00E1; bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 4.0 Internacional.</license-p>
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<p>Son poco m&#x00E1;s de las siete de la tarde cuando el guardia de seguridad ha conseguido finalmente cerrar el pesado port&#x00F3;n de hierro de la entrada al edificio dejando atr&#x00E1;s otro d&#x00ED;a de trabajo fren&#x00E9;tico en el Instituto de Microbiolog&#x00ED;a. Ya todos los cient&#x00ED;ficos se han ido y con ellos sus incertidumbres y la insistente falta de respuestas.</p>
<p>Entrado el oto&#x00F1;o y con la ca&#x00ED;da del atardecer las primeras sombras han cubierto ya las casas y los primeros pisos de los edificios que rodean al viejo predio del Instituto. En las calles vecinas apenas unos pocos apuran sus pasos pateando las hojas que el viento ha mandado a rodar por las veredas. S&#x00F3;lo de tanto en tanto se siente vibrar el asfalto por el paso de los &#x00FA;ltimos camiones que regresan en direcci&#x00F3;n al sur, a los suburbios.</p>
<p>En el interior del laboratorio principal la oscuridad a&#x00FA;n no es completa porque desde la l&#x00E1;mpara que se encuentra en el hall de entrada llega una penumbra que delicadamente ilumina un retrato de Carlos Malbr&#x00E1;n que cuelga de una de las paredes laterales. Al detenerse en su rostro, la luz parece traer al presente su expresi&#x00F3;n atenta e interesada, como si estuviera observando ahora mismo lo que all&#x00ED; est&#x00E1; pasando.</p>
<p>Por lo dem&#x00E1;s, y como siempre al final de cada jornada, en el interior del laboratorio todo es silencio. Sin embargo, en esta oscura noche de oto&#x00F1;o en Buenos Aires, un murmullo apenas perceptible parece venir de la mesa donde, en l&#x00ED;nea, se encuentran uno a continuaci&#x00F3;n del otro los microscopios.</p>
<p>&#x002D; Hey. Pssst! Hey!!!</p>
<p>&#x002D; &#x00BF;A m&#x00ED;?</p>
<p>&#x002D; S&#x00ED;, a usted, el que est&#x00E1; en el preparado del microscopio de al lado.</p>
<p>&#x002D; &#x00BF;Nos conocemos?</p>
<p>&#x002D; No, pero llevamos unos d&#x00ED;as los dos ac&#x00E1; y me pareci&#x00F3; que ya era momento de presentarme. Soy <italic>Flavivirus</italic> pero puede decirme Dengue, que est&#x00E1; mejor y es como todos me conocen ac&#x00E1;.</p>
<p>&#x002D; Un gusto. Yo soy el SARS-CoV-2 o simplemente Coronavirus, o si usted prefiere COVID-19.</p>
<p>&#x002D; S&#x00ED;, claro, y yo soy la reina de Inglaterra.</p>
<p>&#x002D; Pero &#x00BF;por qu&#x00E9; habr&#x00ED;a de mentirle?, &#x00BF;qu&#x00E9; necesidad tengo? Ac&#x00E9;rquese un poco y m&#x00ED;reme bien. &#x00BF;Ve que no le miento?</p>
<p>&#x002D; Tiene raz&#x00F3;n, disc&#x00FA;lpeme. Es que hace tiempo que por ac&#x00E1; no vemos ninguna cara nueva. COVID-19&#x2026;qui&#x00E9;n lo hubiera dicho! Cuando les cuente a los de mi g&#x00E9;nero no me lo van a creer. &#x00BF;No da para una selfie, no?</p>
<p>COVID-19 no se esforz&#x00F3; en ocultar una mueca de fastidio e hizo como que no lo hab&#x00ED;a escuchado retomando all&#x00ED; donde la conversaci&#x00F3;n los hab&#x00ED;a dejado.</p>
<p>&#x002D; Cu&#x00E9;nteme mejor un poco de usted, en qu&#x00E9; anda, su familia&#x2026;</p>
<p>&#x002D; Hasta lo que pude rastrear, mis antepasados m&#x00E1;s lejanos eran de &#x00C1;frica, por eso si a m&#x00ED; me dan a elegir prefiero mil veces el calor. Estamos hablando de siglos, pero ac&#x00E1; en Sudam&#x00E9;rica llevamos apenas 40 a&#x00F1;os. Al principio fuimos llegando con los barcos, que era la manera como se viajaba y se comercializaba por aquel entonces, a muchos nos gust&#x00F3; el lugar y decidimos quedarnos.</p>
<p>&#x002D; A m&#x00ED; al rev&#x00E9;s, a m&#x00ED; deme el fr&#x00ED;o. La temporada alta para nosotros empez&#x00F3; hace pocos meses, en China, en diciembre pasado, pero a nosotros la globalizaci&#x00F3;n y el turismo sin freno nos dio una movilidad que no imagin&#x00E1;bamos ni en los c&#x00E1;lculos m&#x00E1;s optimistas. Estamos recorriendo el mundo, vea. La gente por estos d&#x00ED;as trabaja demasiado, se aburre con facilidad y pareciera que viajar por el mundo le devuelve alg&#x00FA;n sentido a su esfuerzo.</p>
<p>Habr&#x00E1; o&#x00ED;do hablar del mercado de Wuhan, supongo.</p>
<p>&#x002D; No se habla de otra cosa por estos d&#x00ED;as. Usted, adem&#x00E1;s, creo que est&#x00E1; al tanto de que se ha hecho famoso, todo un rock star.</p>
<p>&#x002D; &#x00BF;Un qu&#x00E9;?</p>
<p>&#x002D; Olv&#x00ED;delo, no tiene importancia. A prop&#x00F3;sito, &#x00BF;qu&#x00E9; hay de cierto de ese asunto de los murci&#x00E9;lagos? Se dice que por sus pagos no le hacen asco a nada, que todo bicho que camina va a parar al asador. Tambi&#x00E9;n se comenta que a usted y a los suyos los hicieron en un laboratorio por encargo.</p>
<p>&#x002D; &#x00BF;Quiere que le diga la verdad? No s&#x00E9;. Se est&#x00E1;n diciendo demasiadas cosas que nada que ver. Para m&#x00ED; se est&#x00E1;n haciendo los distra&#x00ED;dos para no hacerse cargo de las macanas que vienen haciendo no de ayer ni de antes de ayer sino de mucho tiempo atr&#x00E1;s.</p>
<p>&#x002D; Coincido. Ahora ponen cara de yo no fui, como perro que volte&#x00F3; la olla. Tarde adem&#x00E1;s porque, como se dice en estos casos, de nada sirve llorar sobre la leche derramada. &#x00BF;Me sigue?</p>
<p>A COVID-19 se le escapaban por desconocidas algunas expresiones populares y trataba de disimular como pod&#x00ED;a su condici&#x00F3;n de reci&#x00E9;n llegado a estas geograf&#x00ED;as. Dengue, en cambio, ya se hab&#x00ED;a empapado de la cultura, de algunos gestos y modismos aut&#x00F3;ctonos. Ya estaba canchero, por decirlo de alguna manera.</p>
<p>&#x002D; A m&#x00ED; de usted me han contado que no anda solo, que se hace llevar por un mosquito. &#x00BF;Es as&#x00ED; como dicen?</p>
<p>&#x002D; Tal cual, el <italic>Aedes aegypti</italic>. A la hora de ponerles nombres a los bichos los cient&#x00ED;ficos no reparan en gastos. El mosquito es para nosotros lo que la vinchuca al <italic>Trypanosoma cruzi</italic>, un caballo de Troya. Tenemos tercerizado el acarreo, por supuesto como personal contratado porque ponerlo en blanco es una bocha de guita.</p>
<p>&#x002D; Bocha de guita&#x2026;me est&#x00E1; gustando el lunfardo &#x00BF;sabe? Yo lo veo como una forma de poes&#x00ED;a rea que gusta de jugar con las palabras buscando combinaciones curiosas con esa fantas&#x00ED;a irrespetuosa tan de los ni&#x00F1;os.</p>
<p>A mitad de la madrugada ya todo est&#x00E1; en calma, &#x201C;el m&#x00FA;sculo duerme, la ambici&#x00F3;n descansa&#x201D;, como reza el tango. Nada o casi nada queda del olor persistente de las sustancias qu&#x00ED;micas que all&#x00ED; se usan. Ni de las agitadas discusiones de los cient&#x00ED;ficos, de las preguntas que entre ellos se hac&#x00ED;an o las que ellos se hac&#x00ED;an a s&#x00ED; mismos, mascullando impotencia.</p>
<p>S&#x00F3;lo se escucha a cada tanto el ladrido de unos perros callejeros o el crujir de &#x00FA;nico viejo mueble de madera que all&#x00ED; han dejado. Una gota de agua asoma en una de las canillas, se aferra al pico, resiste, pero finalmente cae lentamente como si fuera una baba pegajosa.</p>
<p>&#x002D; Para mi sorpresa del que se ha vuelto hablar por estos d&#x00ED;as es del <italic>Morbillivirus</italic>. Yo cre&#x00ED;a que el sarampi&#x00F3;n ya era historia pasada.</p>
<p>&#x002D; Era, pero le perdonaron la vida, lo dejaron en partido como dicen los periodistas deportivos. Y usted ya sabe: el que se va sin que lo echen&#x2026;</p>
<p>COVID-19 recogi&#x00F3; el guante y se anim&#x00F3; a tararear un tango:</p>
<p>&#x002D; &#x201C;Volvi&#x00F3; una noche, no la esperaban&#x2026;&#x201D;</p>
<p>Dengue lo mir&#x00F3; sorprendido y hasta se le escap&#x00F3; una sonrisa c&#x00F3;mplice de aprobaci&#x00F3;n.</p>
<p>&#x002D; Es que si bien hace pocos meses que ando por ac&#x00E1; algunas cositas se me van pegando. Lo que no termino de entender es a esta gente, puntualmente eso del homo sapiens.</p>
<p>&#x002D; Qu&#x00E9;dese tranquilo que no es el &#x00FA;nico que no lo entiende. Hacen y deshacen sin medir en las consecuencias y como si fuera poco se conf&#x00ED;an. Parece que nunca aprenden que nosotros los virus nunca nos vamos. Los virus, COVID-19 querido, son como el sol, que aunque no los veamos siempre est&#x00E1;n.</p>
<p>&#x002D; Si me permite, le confieso que a nosotros en Oriente nos causa un poco de gracia esos que ustedes consideran los l&#x00ED;deres de Occidente &#x2013;al pronunciar &#x201C;l&#x00ED;deres&#x201D;, COVID-19 us&#x00F3; un tono levemente ir&#x00F3;nico e hizo un movimiento con dos de sus prolongaciones como quien pone una palabra entre comillas- muchos de ellos claramente no est&#x00E1;n a la altura, cada uno hace la suya y para peor los pa&#x00ED;ses m&#x00E1;s ricos no se comprometen para ayudar a los m&#x00E1;s pobres&#x2026;</p>
<p>&#x002D; Con todo respeto COVID-19, pero ah&#x00ED; se le escap&#x00F3; un lagrim&#x00F3;n de nostalgia comunista.</p>
<p>&#x002D; Bueno, no se olvide de mis or&#x00ED;genes: donde hubo Mao, Xi Jinping queda.</p>
<p>Por la avenida pasaron un par de ambulancias haciendo sonar sus sirenas pero la conversaci&#x00F3;n, lejos de interrumpirse por el estruendo, flu&#x00ED;a con la sorprendente naturalidad que a veces se da entre dos desconocidos.</p>
<p>&#x002D; Escuche lo que repite esta gente por estos d&#x00ED;as, escuche y pi&#x00E9;nselo bien antes de sacar conclusiones: &#x201C;las crisis son oportunidades&#x201D;.</p>
<p>&#x002D; Como idea es interesante. Para nosotros los virus una crisis es el momento echar mano a una mutaci&#x00F3;n. Casi nunca falla.</p>
<p>&#x002D; Oiga esta otra: &#x201C;cocodrilo que se duerme es cartera&#x201D;. No me mire as&#x00ED;, se la escuch&#x00E9; decir a la secretaria del jefe. &#x201C;Siempre que llovi&#x00F3;, par&#x00F3;&#x201D;, es otra que ya la escuch&#x00E9; varias veces. Esta gente siempre tiene a mano un repertorio de frases hechas y lugares comunes para adaptarse a las circunstancias y patear los problemas para adelante. En fin.</p>
<p>A medida que hablaban se iban soltando, d&#x00E1;ndole a la conversaci&#x00F3;n la confianza y la calidez necesarias para cambiar distancia por intimidad. Empezaron a compartir vivencias personales, sensaciones, como cuando virus y m&#x00E9;dico a uno y otro extremo del microscopio se observaban: el hombre tratando de entender y el virus aprendiendo a discernir por la apariencia del ojo la mirada torva del esc&#x00E9;ptico de la mirada de asombro del novato, la mirada encendida del enamorado de la mirada gris de los solitarios, las diferentes miradas deseantes del hombre y de la mujer.</p>
<p>&#x002D; Cambiando de tema, &#x00BF;sabe c&#x00F3;mo nos andan diciendo los m&#x00E9;dicos a usted y a m&#x00ED;?: Covadengue, porque la mayor&#x00ED;a de las veces busc&#x00E1;ndolo a usted me encuentran a m&#x00ED;.</p>
<p>&#x002D; Esto de Covadengue me trae a la memoria el concepto de Binomio Fant&#x00E1;stico que dijo un italiano que si mal no recuerdo se llama, o se llamaba, Gianni Rodari. La cosa funciona as&#x00ED;: dele a la imaginaci&#x00F3;n dos palabras lo suficientemente extra&#x00F1;as la una de la otra, como usted y como yo por caso, que ella, la imaginaci&#x00F3;n, se va a encargar de encontrarles un parentesco y una convivencia posible.</p>
<p>&#x002D; Se ve que a pesar de todo usted se da tiempo para la lectura culta.</p>
<p>&#x002D; Sin exagerar, pero para quien tiene ganas y voluntad siempre es posible hacerse de un poco de tiempo durante el per&#x00ED;odo de incubaci&#x00F3;n. Despu&#x00E9;s ya no, despu&#x00E9;s el trabajo es fultaim. Disculpe si no lo pronunci&#x00E9; bien, sepa entender que el ingl&#x00E9;s no es lo m&#x00ED;o. Ando poco por aquellas latitudes.</p>
<p>&#x002D; Est&#x00E1; disculpado, bastante bien igual. Ya que estamos en el tema de los dimes y diretes, le comento que a m&#x00ED; me lleg&#x00F3; que a nosotros los coronavirus la gente no nos puede ni ver.</p>
<p>&#x002D; Ah, se hace el gracioso. Y a m&#x00ED; que usted se hizo viral.</p>
<p>&#x002D; Usted no se queda atr&#x00E1;s, eh. Se comi&#x00F3; un payaso parece. Est&#x00E1; muy bien, no est&#x00E1;n los tiempos como para despreciar el chiste f&#x00E1;cil. Sin humor, estimado Dengue, qu&#x00E9; nos queda.</p>
<p>&#x002D; Bueno COVID-19, lo voy a tener que dejar, todav&#x00ED;a tengo para unos d&#x00ED;as. El m&#x00ED;o es un trabajo golondrina. De verdad le digo, fue un gusto conversar con usted. Me hab&#x00ED;an llegado versiones de que era mal bicho, pero nada que ver. &#x00BF;Usted se queda?</p>
<p>&#x002D; S&#x00ED;, yo tengo para rato. Lo m&#x00ED;o, como me ha explicado usted que dicen los amantes del f&#x00FA;tbol, es un partido largo de 180 minutos.</p>
<p>Empieza a clarear en la ciudad. Sobre la larga mesada que da sobre el ventanal los primeros brillos de la ma&#x00F1;ana van contorneando uno a uno los perfiles de gran cantidad de frascos de vidrio all&#x00ED; apoyados, creando formas variadas y extra&#x00F1;as en un conjunto de apariencia curiosa, casi art&#x00ED;stica.</p>
<p>T&#x00ED;midamente empiezan a circular algunos autos en direcci&#x00F3;n al centro y las pocas personas que surcan las veredas caminan inseguras, como midiendo la distancia que las separa a medida que se van acercando. Todas tienen tapadas su nariz y sus bocas y de sus rostros s&#x00F3;lo quedan a la intemperie sus ojos y una mirada que se esfuerza in&#x00FA;tilmente en atrapar una realidad que se le presenta ins&#x00F3;lita. Parecen criaturas fr&#x00E1;giles y asustadizas, como esos ni&#x00F1;os que se han extraviado y que esperan ser reencontrados y devueltos a un mundo que conoc&#x00ED;an y que les fue repentinamente sustra&#x00ED;do.</p>
<p>Faltan pocos minutos para las seis y el primero en llegar al Instituto de Microbiolog&#x00ED;a es el recambio de la guardia de seguridad. El saliente bosteza y habla al mismo tiempo por lo que apenas si se entiende lo que dice. Parece apurado por lo que el saludo se limita a unas pocas palabras en un di&#x00E1;logo breve y previsible:</p>
<p>&#x002D; &#x00BF;C&#x00F3;mo estuvo?, &#x00BF;novedades?</p>
<p>&#x002D; Lo de siempre. Gatos desesperados por encontrar algo para comer y un lugar donde protegerse del fr&#x00ED;o de la noche.</p>
<p>Adentro del laboratorio, nada del otro mundo, todo tranquilo.</p>
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<element-citation publication-type="journal"><person-group person-group-type="author"><name><surname>Mayer</surname> <given-names>Rub&#x00E9;n</given-names></name></person-group> <year>1981</year> <comment>T&#x00ED;tulo de M&#x00E9;dico otorgado por la Facultad de Medicina de la UBA (Universidad de Buenos Aires). 1984-1989: Residencia y Jefatura de Residentes, Sanatorio G&#x00FC;emes/Fundaci&#x00F3;n Favaloro (Buenos Aires). 1989: t&#x00ED;tulo de Especialista en Cardiolog&#x00ED;a otorgado por el Ministerio de Salud de la Naci&#x00F3;n. 1995-2001: Sala de Internados del Servicio de Cardiolog&#x00ED;a del Hospital Cosme Argerich (Buenos Aires). 2004-2012: Consultorios Externos del Instituto de Cardiolog&#x00ED;a y Cirug&#x00ED;a Cardiovascular de la Fundaci&#x00F3;n Favaloro (Buenos Aires). Actualmente y desde 1995: Consultorios Externos de la Corporaci&#x00F3;n M&#x00E9;dica San Mart&#x00ED;n (Buenos Aires). Desde 2013: Sala de internados del departamento de Cardiolog&#x00ED;a del Hospital Universitario de la Universidad Interamericana (UAI), actualmente Sanatorio Santa B&#x00E1;rbara (Buenos Aires). Docente de la Carrera de Especialista en Cardiolog&#x00ED;a y de la Maestr&#x00ED;a en S&#x00ED;ndromes Coronarios Agudos de la UAI.</comment></element-citation> 
    <mixed-citation><inline-graphic xlink:href="1885-5210-2020-16-e-0429-0433-fig1.jpg"/> Rub&#x00E9;n Mayer. 1981: T&#x00ED;tulo de M&#x00E9;dico otorgado por la Facultad de Medicina de la UBA (Universidad de Buenos Aires). 1984-1989: Residencia y Jefatura de Residentes, Sanatorio G&#x00FC;emes/Fundaci&#x00F3;n Favaloro (Buenos Aires). 1989: t&#x00ED;tulo de Especialista en Cardiolog&#x00ED;a otorgado por el Ministerio de Salud de la Naci&#x00F3;n. 1995-2001: Sala de Internados del Servicio de Cardiolog&#x00ED;a del Hospital Cosme Argerich (Buenos Aires). 2004-2012: Consultorios Externos del Instituto de Cardiolog&#x00ED;a y Cirug&#x00ED;a Cardiovascular de la Fundaci&#x00F3;n Favaloro (Buenos Aires). Actualmente y desde 1995: Consultorios Externos de la Corporaci&#x00F3;n M&#x00E9;dica San Mart&#x00ED;n (Buenos Aires). Desde 2013: Sala de internados del departamento de Cardiolog&#x00ED;a del Hospital Universitario de la Universidad Interamericana (UAI), actualmente Sanatorio Santa B&#x00E1;rbara (Buenos Aires). Docente de la Carrera de Especialista en Cardiolog&#x00ED;a y de la Maestr&#x00ED;a en S&#x00ED;ndromes Coronarios Agudos de la UAI.</mixed-citation></ref>
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