<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<!DOCTYPE article PUBLIC "-//NLM//DTD JATS (Z39.96) Journal Publishing DTD v1.2 20190208//EN" "https://jats.nlm.nih.gov/publishing/1.2/JATS-journalpublishing1.dtd">
<article article-type="research-article" dtd-version="1.2" xml:lang="es" xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id journal-id-type="publisher-id">artcts</journal-id>
<journal-title-group>
<journal-title>ArtefaCToS. Revista de estudios sobre la ciencia y la tecnolog&#x00ED;a</journal-title>
<abbrev-journal-title abbrev-type="publisher">ARTCTS</abbrev-journal-title>
</journal-title-group>
<issn pub-type="epub">1989-3612</issn>
<publisher>
<publisher-name>Ediciones Universidad de Salamanca</publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id pub-id-type="publisher-id">32111</article-id>
<article-id pub-id-type="doi">10.14201/art2024.32111</article-id>
<article-categories>
<subj-group subj-group-type="heading">
<subject>Conferencias</subject>
</subj-group>
</article-categories>
<title-group>
    <article-title>Lógica y Agón<sup><xref ref-type="fn" rid="fn-1-32111">1</xref></sup></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname>LORENZEN</surname>
<given-names>Paul</given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="aff1"/>
<aff id="aff1">
<institution content-type="original">Universit&#x00E4;t Erlangen-N&#x00FC;rnberg</institution>
<institution content-type="orgname">Universit&#x00E4;t Erlangen-N&#x00FC;rnberg</institution>
</aff>
</contrib>
</contrib-group>
<pub-date pub-type="epub">
<day>05</day>
<month>11</month>
<year>2024</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="collection">
<year>2024</year>
</pub-date>
<volume>13</volume>
<issue>2</issue>
<fpage>301</fpage>
    <lpage>308</lpage>
<permissions>
<copyright-statement>&#x00A9; 2024 Ediciones Universidad de Salamanca</copyright-statement>
<copyright-year>2024</copyright-year>
<license license-type="open-access" xlink:href="https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/" xml:lang="es">
<license-p>Esta obra est&#x00E1; bajo una licencia de Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 Internacional.</license-p>
</license>
</permissions>
</article-meta>
</front>
<body>
<disp-quote>
<p>[Traducci&#x00F3;n al espa&#x00F1;ol del texto: Lorenzen, P. (1960). &#x201C;Logik und Agon.&#x201D; <italic>Atti del xii congresso internazionale di filosofia</italic>, 4, pp. 187-194. Lorenzen, P, and Lorenz. K. (1978). <italic>Dialogische Logik</italic>. Darmstadt: Wissenschaftliche Buchgesellschaft, pp. 1-8]</p>
</disp-quote>
<p>Sabemos que una de las principales razones del descubrimiento de la l&#x00F3;gica en la Antig&#x00FC;edad fue la b&#x00FA;squeda de un m&#x00E9;todo para contrarrestar el arte ret&#x00F3;rico de los sofistas, que les permit&#x00ED;a convertir lo negro en blanco. Se trataba de establecer reglas para transformar el juego de competir unos contra otros en ausencia de reglas en un aut&#x00E9;ntico "Ag&#x00F3;n"<sup><xref ref-type="fn" rid="fn-2-32111">2</xref></sup>.</p>
<p>Si comparamos este origen agonal de la l&#x00F3;gica con la concepci&#x00F3;n moderna, seg&#x00FA;n la cual la l&#x00F3;gica es un sistema de reglas tal que, aplicado a cualquier enunciado verdadero, siempre conduce a otros enunciados que son a su vez verdaderos, entonces percibimos claramente que, alej&#x00E1;ndose del Ag&#x00F3;n griego, se ha convertido en un piadoso juego solitario. En el mejor de los casos, como compa&#x00F1;ero en el juego de dos personas, encontramos ahora a Dios, secularizado como &#x201C;naturaleza&#x201D;, desempe&#x00F1;ando el papel de quien posee enunciados verdaderos. Frente a &#x00E9;l est&#x00E1; el individuo humano -posiblemente como representante de la humanidad- que juega con paciencia, utilizando enunciados que cree haber recibido de Dios (o que ya le ha arrebatado) para obtener otros aplicando las reglas de la l&#x00F3;gica. Desde este punto de vista, el sistema de reglas de la l&#x00F3;gica aparece como un don de gracia particularmente valioso y secularizado: un instrumento &#x00FA;til en la lucha por la existencia.</p>
<p>Tambi&#x00E9;n desde esta concepci&#x00F3;n se equipara la l&#x00F3;gica con la gram&#x00E1;tica: del mismo modo que s&#x00F3;lo deber&#x00ED;amos estar agradecidos por haber sido capaces de hablar una lengua materna, tambi&#x00E9;n deber&#x00ED;amos aceptar la l&#x00F3;gica como un sistema de reglas, para el que no tendr&#x00ED;a ning&#x00FA;n sentido cuestionar los &#x201C;fundamentos&#x201D; o pedir una &#x201C;justificaci&#x00F3;n&#x201D;, etc., porque s&#x00F3;lo se puede empezar a preguntar con sensatez una vez que ya se tiene la l&#x00F3;gica. Por decirlo de un modo tolerante, esta concepci&#x00F3;n conduce a una imagen de la l&#x00F3;gica que puede resultar sorprendente: la de un barco en el que ya estamos a bordo y que &#x00FA;nicamente puede repararse en alta mar.</p>
<p>No pretendo, en lo que sigue, intentar desentra&#x00F1;ar la densa red de &#x201C;prejuicios&#x201D; metaf&#x00ED;sicos que subyacen a estas concepciones de la l&#x00F3;gica, debe bastar aqu&#x00ED; con demostrar lo dudoso de las visiones modernas de la l&#x00F3;gica mediante un argumento hist&#x00F3;rico. Desde la cr&#x00ED;tica intuicionista de la l&#x00F3;gica cl&#x00E1;sica por Brouwer en 1907<sup><xref ref-type="fn" rid="fn-3-32111">3</xref></sup>, ha surgido el siguiente desconcierto: &#x00A1;Dios parece haber dotado a algunas personas de una l&#x00F3;gica diferente a la de la mayor&#x00ED;a! Seg&#x00FA;n el pensamiento moderno, no hay explicaci&#x00F3;n razonable para que un grupo de los matem&#x00E1;ticos m&#x00E1;s respetados considere de repente que uno de los principios m&#x00E1;s aceptados de la l&#x00F3;gica aristot&#x00E9;lica, <italic>tertium non datur</italic> (principio del tercero excluido)<italic>,</italic> no es fiable. Desgraciadamente, la explicaci&#x00F3;n que el propio Brouwer ofrece de este fen&#x00F3;meno es una cuesti&#x00F3;n esot&#x00E9;rica: s&#x00F3;lo lo entienden quienes han escuchado al maestro. En particular, el t&#x00E9;rmino &#x201C;intuicionismo&#x201D;, que da la impresi&#x00F3;n de que hay que tener intuiciones espec&#x00ED;ficas para seguir la cr&#x00ED;tica de Brouwer, ha contribuido mucho a oscurecer los hechos.</p>
<p>Me parece que la interpretaci&#x00F3;n de la l&#x00F3;gica que quiero desarrollar en lo que sigue no difiere -en todo caso, no fundamentalmente- de la concepci&#x00F3;n intuicionista -al menos en sus resultados es similar a las &#x201C;intuiciones&#x201D; l&#x00F3;gicas de Heyting<sup><xref ref-type="fn" rid="fn-4-32111">4</xref></sup>-, pero es independiente de las particularidades de la filosof&#x00ED;a brouweriana sobre el pensar y el hablar. Como punto de partida, tomo la operaci&#x00F3;n esquem&#x00E1;tica con objetos arbitrarios, y en aras de la simplicidad tomar&#x00E9; aqu&#x00ED; figuras escritas sin sentido como &#x25CB;, +, &#x2502; o *. Estas pueden denominarse <italic>figuras at&#x00F3;micas</italic>, a partir de las cuales pueden obtenerse otras <italic>figuras</italic> por concatenaci&#x00F3;n, por ejemplo +&#x25CB;*&#x2551;*.</p>
<p>Nos fijamos en las reglas para hacer tales figuras, por ejemplo, el siguiente sistema de reglas:</p>
<list list-type="simple">
<list-item><label>(I)</label> <p><italic>&#x21D2; +</italic></p></list-item>
<list-item><label>(II)</label> <p><italic>x &#x21D2; x &#x25CB;</italic></p></list-item>
<list-item><label>(III)</label> <p><italic>x &#x21D2; + x +</italic></p></list-item>
</list>
<p>Aqu&#x00ED;, &#x201C;&#x21D2;&#x201D; se utiliza como signo para comunicar las reglas, y <italic>x</italic> funciona como una variable para una figura arbitraria. Como en las reglas anteriores &#x00FA;nicamente tenemos + y &#x25CB; como figuras at&#x00F3;micas, nos restringimos a figuras enlazadas a partir de &#x00E1;tomos + y &#x25CB;. Un sistema de reglas de este tipo define un &#x201C;c&#x00E1;lculo&#x201D;, es decir, un juego solitario con figuras. El juego consiste en &#x201C;derivaciones&#x201D; que deben realizarse seg&#x00FA;n las reglas. Estos juegos solitarios son, obviamente, muy aburridos. Tampoco tienen nada que ver con la l&#x00F3;gica. Sin embargo, un juego solitario de este tipo abre la posibilidad de introducir un metajuego, y de hecho esta vez un duelo, es decir, un juego de dos personas, tras lo cual la relaci&#x00F3;n con la l&#x00F3;gica tambi&#x00E9;n quedar&#x00E1; clara. Imaginemos dos personas que conocen suficientemente bien el juego en solitario y que ahora quieren medir sus conocimientos, o m&#x00E1;s bien su habilidad, el uno con el otro. Comienzan un duelo, un &#x201C;Ag&#x00F3;n&#x201D;, de la siguiente manera: uno de los jugadores, al que llamar&#x00E9; el proponente, P, afirma que es capaz de producir una determinada figura, digamos + + &#x25CB; +. El otro -a quien llamaremos aqu&#x00ED; el oponente, O- tiene el derecho (pero no el deber) de rebatir a P en su afirmaci&#x00F3;n: P debe entonces realizar la derivaci&#x00F3;n, en caso contrario ha perdido.</p>
<p>No es necesario que los jugadores utilicen palabras como &#x201C;afirmaci&#x00F3;n&#x201D;, &#x201C;puedo deducir...&#x201D;, etc. Cuando P hace su afirmaci&#x00F3;n, todo lo que tiene que hacer es escribir, decir:</p>
<list list-type="simple">
<list-item><label>(1)</label> <p>&#x22A2; + + &#x25CB; +</p></list-item></list>
<p>As&#x00ED; que no hace falta filosofar sobre el &#x201C;significado&#x201D; de la &#x201C;afirmaci&#x00F3;n&#x201D; &#x22A2;+ + &#x25CB; + (en otras palabras, + + &#x25CB; + es derivable), basta con saber lo que significa la acci&#x00F3;n de P -es decir, escribir + + &#x25CB; +- en el nuevo metajuego, esto es, el duelo entre P y O, a saber, la obligaci&#x00F3;n de P de producir esta derivaci&#x00F3;n en caso de que O le desaf&#x00ED;e. En una concepci&#x00F3;n as&#x00ED;, en la que s&#x00F3;lo las acciones tienen &#x201C;sentido&#x201D; (en el sentido de que tienen un efecto sobre el desarrollo del metajuego), evitamos de entrada todas las dificultades de la sem&#x00E1;ntica, seg&#x00FA;n la cual figuras como &#x22A2;+ + &#x25CB; + son enunciados que significan algo, es decir, designan un objeto abstracto, como un juicio (proposici&#x00F3;n) o incluso un valor de verdad.</p>
<p>A la vista de la interpretaci&#x00F3;n de la l&#x00F3;gica que pretendemos desarrollar mediante ciertos desarrollos del metajuego, podemos permitirnos, de hecho, desatender por completo la cuesti&#x00F3;n de si las figuras podr&#x00ED;an sustituirse por enunciados A, B, ... de un lenguaje natural, siempre que el enunciado &#x22A2;A tenga un significado operativo, es decir, que haya un acuerdo entre los jugadores sobre las acciones que deber&#x00E1; realizar P para ganar (por ejemplo, llevar a cabo un experimento con un resultado previsto). Para simplificar nuestra terminolog&#x00ED;a, supongamos que tales acciones tambi&#x00E9;n contar&#x00ED;an aqu&#x00ED; como derivaciones del enunciado A. Las derivaciones de c&#x00E1;lculo de figuras constituyen el caso m&#x00E1;s simple de derivaci&#x00F3;n, pero bastar&#x00E1;n para explicar las caracter&#x00ED;sticas del metajuego a partir de ellas.</p>
<p>Como posible ampliaci&#x00F3;n del metajuego, podr&#x00ED;amos considerar a&#x00F1;adir afirmaciones de no derivabilidad. Si P afirma, por ejemplo,</p>
<list list-type="simple">
<list-item><label>(2)</label> <p>&#x22AC; &#x25CB; +</p></list-item></list>
<p>entonces esto significa que O, en caso de que desee desafiar a P en esta afirmaci&#x00F3;n, debe ser capaz de proporcionar una derivaci&#x00F3;n de &#x25CB; +, para que P perdiera el metajuego. Es obvio que no hay ninguna posibilidad de que P pierda en este juego en particular, pero c&#x00F3;mo y en qu&#x00E9; sentido podemos saber esto (la incapacidad de derivar &#x25CB; +) no es objeto de discusi&#x00F3;n aqu&#x00ED;.</p>
<p>En cambio, la siguiente ampliaci&#x00F3;n del metajuego, que se refiere a la &#x201C;implicaci&#x00F3;n&#x201D;, resulta m&#x00E1;s fruct&#x00ED;fera. P afirma, por ejemplo,</p>
<list list-type="simple">
<list-item><label>(3)</label> <p>&#x22A2; <italic>x</italic> &#x2192; + + <italic>x</italic></p></list-item></list>
<p>Esto significa que P se compromete -en caso de ser desafiado por O- a afirmar &#x22A2; + + r por cada figura <italic>r</italic> (compuesta de + y &#x25CB;) afirmada por O. &#x00BF;Cu&#x00E1;ndo puede P hacer esta afirmaci&#x00F3;n sin riesgo? Digamos, para expresarlo seg&#x00FA;n el modo com&#x00FA;n de hablar, que es &#x201C;ontologizando&#x201D;, precisamente cuando la clase de figuras derivables con una figura <italic>r</italic> siempre contiene tambi&#x00E9;n + + <italic>r</italic>. Que esto es as&#x00ED;, sin embargo, s&#x00F3;lo puede afirmarlo con raz&#x00F3;n qui&#x00E9;n tengan la suficiente confianza como para afirmar (3) en el metajuego. Y s&#x00F3;lo puede hacerlo si domina el siguiente procedimiento: si O presenta una derivaci&#x00F3;n +, ..., <italic>r</italic>, entonces producimos a partir de ella + + +, ..., + + <italic>r</italic> situando + + delante de cada figura. A continuaci&#x00F3;n, volvemos a colocar + al principio y obtenemos una derivaci&#x00F3;n de + + <italic>r</italic>.</p>
<p>A diferencia de los enunciados incondicionales como (1), (3) corresponde a un enunciado condicional: P se compromete a hacer una determinada acci&#x00F3;n a condici&#x00F3;n de que O haya hecho algo previamente. (2) tambi&#x00E9;n puede interpretarse como un enunciado condicional, a saber:</p>
<p>&#x22A2;&#x25CB; + &#x2192; &#x02C4;</p>
<p>donde &#x02C4; significa cualquier figura sobre la que los jugadores ya han acordado que ninguno ser&#x00E1; capaz de deducirla.</p>
<p>La introducci&#x00F3;n de afirmaciones condicionales en el metajuego puede ser iterativa. Por ejemplo, P afirma:</p>
<list list-type="simple">
<list-item><label>(4)</label> <p>&#x22A2; (<italic>x</italic> &#x2192; <italic>y</italic>) &#x2192; ((<italic>y</italic> &#x2192; <italic>z</italic>) &#x2192; (<italic>x</italic> &#x2192; <italic>z</italic>))</p></list-item></list>
<p>Esto significa que P est&#x00E1; obligado a afirmar:</p>
<list list-type="simple">
<list-item><label>(5)</label> <p>&#x22A2; (<italic>s</italic> &#x2192; <italic>z</italic>) &#x2192; (<italic>r</italic> &#x2192; <italic>z</italic>)</p></list-item></list>
<p>Si O -tras haber elegido las figuras <italic>r</italic> e <italic>y</italic>- ha afirmado previamente:</p>
<list list-type="simple">
<list-item><label>(6)</label> <p>&#x22A2; <italic>r</italic> &#x2192; <italic>s</italic></p></list-item></list>
<p>(5) obliga a afirmar a afirmar:</p>
<list list-type="simple">
<list-item><label>(7)</label> <p>&#x22A2; <italic>r</italic> &#x2192; <italic>t</italic></p></list-item></list>
<p>si O hubiera afirmado, despu&#x00E9;s de elegir la figura <italic>s</italic>:</p>
<list list-type="simple">
<list-item><label>(8)</label> <p>&#x22A2; <italic>s</italic> &#x2192; <italic>t</italic></p></list-item></list>
<p>Finalmente (7) obliga a P a afirmar &#x22A2; <italic>t</italic>, en el caso en que O hubiera afirmado previamente &#x22A2; <italic>r</italic>. Es evidente que este caso no supone ning&#x00FA;n riesgo para P. As&#x00ED;, despu&#x00E9;s de que O haya afirmado &#x22A2; <italic>r</italic>, O est&#x00E1; obligado -por (6)- a afirmar &#x22A2; <italic>s</italic>, y afirmar tambi&#x00E9;n -por (8)- &#x22A2; <italic>t</italic>. Por lo tanto, P s&#x00F3;lo tiene que repetir la derivaci&#x00F3;n de <italic>t</italic>.</p>
<p>Como vemos, en lo que respecta a la afirmaci&#x00F3;n (4), el c&#x00E1;lculo subyacente no desempe&#x00F1;a ning&#x00FA;n papel: (4) es &#x201C;generalmente admisible&#x201D;. (4) no es m&#x00E1;s que la transitividad de la implicaci&#x00F3;n l&#x00F3;gica en la interpretaci&#x00F3;n operativa.</p>
<p>Por otro lado, una afirmaci&#x00F3;n como:</p>
<list list-type="simple">
<list-item><label>(9)</label> <p>&#x22A2; ((<italic>x</italic> &#x2192; &#x02C4;) &#x2192; &#x02C4;) &#x2192; <italic>x</italic></p></list-item></list>
<p>implica el siguiente riesgo: supongamos que O conoce una figura <italic>r</italic>, de la que sabe c&#x00F3;mo derivarla, pero de la que P no sabr&#x00ED;a c&#x00F3;mo hacerlo. P afirma (9), O afirma:</p>
<list list-type="simple">
<list-item><label>(10)</label> <p>&#x22A2; (<italic>r</italic> &#x2192; &#x02C4;) &#x2192; &#x02C4;</p></list-item></list>
<p>Como P perder&#x00ED;a la afirmaci&#x00F3;n &#x22A2; <italic>r</italic>, su &#x00FA;nica opci&#x00F3;n es desafiar a O con (10). P afirma entonces:</p>
<list list-type="simple">
<list-item><label>(11)</label> <p>&#x22A2; <italic>r</italic> &#x2192; &#x02C4;</p></list-item></list>
<p>Pero entonces O -a sangre fr&#x00ED;a- produce la prueba de &#x22A2; <italic>r</italic> y P pierde. Esta interpretaci&#x00F3;n en t&#x00E9;rminos de teor&#x00ED;a de juegos ofrece una explicaci&#x00F3;n de por qu&#x00E9; los intuicionistas niegan el principio &#x201C;&#x00AC;&#x00AC;A implica A&#x201D; de la doble negaci&#x00F3;n (donde &#x00AC;B se define por B &#x2192; &#x02C4;). No est&#x00E1; exento de riesgos afirmar (9) en todos los c&#x00E1;lculos.</p>
<p>Las reflexiones anteriores permiten una interpretaci&#x00F3;n de la l&#x00F3;gica intuicionista, en lo que respecta a la implicaci&#x00F3;n &#x2192;, la negaci&#x00F3;n &#x00AC; y la cuantificaci&#x00F3;n universal &#x02C4;<sub><italic>x</italic></sub> (&#x22A2; &#x02C4;<sub><italic>x</italic></sub> A(<italic>x</italic>) es, por supuesto, una afirmaci&#x00F3;n condicional: para cada figura <italic>r</italic> nombrada por O, P debe afirmar &#x22A2; A (<italic>r</italic>)). La interpretaci&#x00F3;n de la conjunci&#x00F3;n &#x02C4;, la adjunci&#x00F3;n &#x02C5; y la cuantificaci&#x00F3;n existencial &#x02C5;<sub>x</sub> se consigue por extensi&#x00F3;n del juego solitario subyacente, mediante las reglas:</p>
<list list-type="simple">
<list-item><p>a, b &#x21D2; a &#x02C4; b</p></list-item>
<list-item><p>a &#x21D2; a &#x02C5; b</p></list-item>
<list-item><p>b &#x21D2; a &#x02C5; b</p></list-item>
<list-item><p>a (<italic>r</italic>) &#x21D2; &#x02C5;<sub><italic>x</italic></sub> a (<italic>x</italic>)</p></list-item></list>
<p>Nos limitaremos aqu&#x00ED; a discutir un ejemplo. P afirma:</p>
<list list-type="simple">
<list-item><label>(12)</label> <p>&#x22A2; &#x02C4;<sub><italic>x</italic></sub> (A &#x02C5; B (<italic>x</italic>)) &#x2192; A &#x02C5; &#x02C4;<sub><italic>x</italic></sub> B(<italic>x</italic>)</p></list-item></list>
<p>Supongamos la siguiente situaci&#x00F3;n: P no conoce ninguna derivaci&#x00F3;n de A, ni para un n&#x00FA;mero infinito de figuras <italic>r</italic><sub>1</sub>, <italic>r</italic><sub>2</sub>, ...ninguna derivaci&#x00F3;n de B(<italic>r</italic><sub>v</sub>). O, en cambio, conoce una derivaci&#x00F3;n de A y una derivaci&#x00F3;n de B(<italic>r</italic>) para todo <italic>r</italic>. El juego procede entonces como sigue, O afirma:</p>
<list list-type="simple">
<list-item><label>(13)</label> <p>&#x22A2; &#x02C4;<sub><italic>x</italic></sub> (A &#x02C5; B (<italic>x</italic>))</p></list-item></list>
<p>P elige las figuras <italic>r</italic><sub><italic>1</italic></sub>, ..., <italic>r</italic><sub>n</sub>, O afirma A &#x02C5; B (<italic>r</italic><sub><italic>v</italic></sub>) y lo demuestra mediante una derivaci&#x00F3;n de B(<italic>r</italic><sub><italic>v</italic></sub>). Ahora bien, P, si quiere ganar, debe afirmar algo, en virtud de (12), a saber:</p>
<list list-type="simple">
<list-item><label>(14)</label> <p>&#x22A2; A &#x02C5; &#x02C4;<sub><italic>x</italic></sub> B(<italic>x</italic>)</p></list-item></list>
<p>Desafiado por O, P debe proporcionar una prueba de (14) y para ello -debido a la regla introductoria para &#x02C5;- afirma &#x22A2; A o &#x22A2;&#x02C4;<sub><italic>x</italic></sub> B(<italic>x</italic>). Ahora bien, como P no conoce ninguna derivaci&#x00F3;n para A, se inclina a favor de:</p>
<list list-type="simple">
<list-item><label>(15)</label> <p>&#x22A2;&#x02C4;<sub><italic>x</italic></sub> B(<italic>x</italic>)</p></list-item></list>
<p>A continuaci&#x00F3;n, O elige otra <italic>r</italic> de entre las cantidades infinitas mencionadas anteriormente para las que P no conoce ninguna derivaci&#x00F3;n de B(<italic>r</italic>). P tiene una &#x00FA;ltima oportunidad, reta a O con esta <italic>r</italic> bas&#x00E1;ndose en (13). Sin embargo, O opta en &#x22A2; A &#x02C5; B(<italic>r</italic>) por A. P debe entonces, dado que ya ha elegido su propia opci&#x00F3;n en (15), presentar una derivaci&#x00F3;n de B(<italic>r</italic>), lo que significa que P pierde.</p>
<p>Aqu&#x00ED; se puede ver claramente que la posibilidad de que P salga perdiendo se basa &#x00FA;nicamente en que existe un n&#x00FA;mero infinito de formas de sustituir la variable <italic>x</italic>. La introducci&#x00F3;n de &#x02C5; tambi&#x00E9;n desempe&#x00F1;a un papel decisivo. Por ejemplo, en la &#x201C;identidad&#x201D; de:</p>
<p>&#x22A2;&#x02C4;<sub><italic>x</italic></sub> B(<italic>x</italic>) &#x2192; &#x02C4;<sub><italic>x</italic></sub> B(<italic>x</italic>)</p>
<p>P nunca tendr&#x00ED;a, por supuesto, que perder.</p>
<p>Para un tratamiento completo de la l&#x00F3;gica intuicionista, consulte mi <italic>Introducci&#x00F3;n a la l&#x00F3;gica operacional y a las matem&#x00E1;ticas</italic><sup><xref ref-type="fn" rid="fn-5-32111">5</xref></sup>. Aqu&#x00ED; s&#x00F3;lo quiero subrayar con m&#x00E1;s fuerza, en contraste con la expresi&#x00F3;n de mi libro, adaptada al punto de vista ontol&#x00F3;gico, que la l&#x00F3;gica es un Ag&#x00F3;n: las implicaciones l&#x00F3;gicas no son &#x201C;proposiciones&#x201D; que signifiquen algo, s&#x00F3;lo la afirmaci&#x00F3;n de una implicaci&#x00F3;n tiene significado en el sentido estricto de la palabra. De hecho, es una acci&#x00F3;n, una jugada en un metajuego que produce efectos en t&#x00E9;rminos de victoria o derrota. No necesitamos preguntarnos si A &#x02C5; &#x00AC;A siempre significa el valor de verdad &#x201C;verdadero&#x201D;, sino s&#x00F3;lo, en cambio, qu&#x00E9; posibilidad tendr&#x00ED;a alguien que en el metajuego (sobre alg&#x00FA;n c&#x00E1;lculo), siempre tendr&#x00ED;a la intenci&#x00F3;n de jugar la jugada A &#x02C5; &#x00AC;A. Dado que hay muchos c&#x00E1;lculos para los que no existe un procedimiento de decisi&#x00F3;n, s&#x00F3;lo podemos recomendar abandonar tal &#x201C;estrategia&#x201D; lo antes posible.</p>
<p>La interpretaci&#x00F3;n operativa de la l&#x00F3;gica da as&#x00ED; la raz&#x00F3;n a Brouwer en relaci&#x00F3;n con la l&#x00F3;gica cl&#x00E1;sica -sin necesidad de apelar a una intuici&#x00F3;n superior, pero de una forma comprensible para todos. Afortunadamente, esto no significa que las matem&#x00E1;ticas tengan que abandonar la l&#x00F3;gica cl&#x00E1;sica. Todav&#x00ED;a es posible modificar las reglas del metajuego de tal manera que la l&#x00F3;gica cl&#x00E1;sica tambi&#x00E9;n quede justificada.</p>
<p>Volvamos de nuevo a (9). O afirma (10), P afirma (11), O deriva <italic>r</italic> y, por lo tanto, P pierde seg&#x00FA;n las reglas anteriores. Sin embargo, si ahora se permite a P retirar una de sus afirmaciones anteriores, por ejemplo (11), y en su lugar afirmar &#x22A2; <italic>r</italic> una vez que O ha realizado la derivaci&#x00F3;n, entonces P es capaz de defender su afirmaci&#x00F3;n original, a saber (9), y por lo tanto ganar.</p>
<p>En resumen, si se permite a P utilizar retroactivamente todos los conocimientos mostrados por O en el transcurso del metajuego, entonces (9), es decir, el principio de la doble negaci&#x00F3;n, tambi&#x00E9;n se convierte en un &#x201C;sin riesgo&#x201D;, es decir, l&#x00F3;gicamente v&#x00E1;lido.</p>
<p>Como podemos llegar a observar en este metajuego modificado, el car&#x00E1;cter del juego ha cambiado en gran medida. Ahora, P y O no se relacionan entre s&#x00ED; como enemigos, sino que llegan a discutir juntos posibles desarrollos del juego. Por decirlo en t&#x00E9;rminos de Plat&#x00F3;n, la &#x201C;er&#x00ED;stica&#x201D; se ha convertido en &#x201C;dial&#x00E9;ctica&#x201D;, esto es, en una b&#x00FA;squeda de la verdad a trav&#x00E9;s del di&#x00E1;logo en el que cada uno comparte &#x201C;su conocimiento&#x201D; de forma desinteresada. Y este juego dial&#x00E9;ctico nos lleva directamente a la l&#x00F3;gica cl&#x00E1;sica. La l&#x00F3;gica intuicionista y la l&#x00F3;gica cl&#x00E1;sica podr&#x00ED;an as&#x00ED; contraponerse en t&#x00E9;rminos de l&#x00F3;gica &#x201C;er&#x00ED;stica&#x201D; y &#x201C;dial&#x00E9;ctica&#x201D;. De este modo queda claro que la interpretaci&#x00F3;n operativa de la l&#x00F3;gica nos permite comprender al mismo tiempo la justificaci&#x00F3;n desde el punto de vista de cada una de las partes (la intuicionista y la cl&#x00E1;sica). Dependiendo de si los interlocutores del di&#x00E1;logo en una discusi&#x00F3;n quieren hablar el <italic>uno contra el otro</italic> o el <italic>uno con el otro</italic>, la l&#x00F3;gica que se adapte adecuadamente ser&#x00E1; <italic>er&#x00ED;stica</italic> o <italic>dial&#x00E9;ctica</italic>.</p>
</body>
<back>
<fn-group>
<fn id="fn-1-32111"><label>1.</label> <p>Traducci&#x00F3;n directa del alem&#x00E1;n por Javier Romero, Universidad de Salamanca (jromero@usal.es). Revisado por Shahid Rahman, Universit&#x00E9; de Lille (shahid.rahman@univ-lille.fr). &#x201C;L&#x00F3;gica y Ag&#x00F3;n&#x201D; es el texto de una conferencia pronunciada en Roma en 1958 por el fil&#x00F3;sofo y l&#x00F3;gico alem&#x00E1;n Paul Lorenzen (1915-1994). En este texto inaugural se sientan las bases de la l&#x00F3;gica dial&#x00F3;gica, que representa un enfoque alternativo de la cuesti&#x00F3;n del sentido y la verdad l&#x00F3;gica, basado en un formalismo din&#x00E1;mico (N.T).</p></fn>
<fn id="fn-2-32111"><label>2.</label> <p>El t&#x00E9;rmino &#x201C;Ag&#x00F3;n&#x201D; aparece por primera vez en el antiguo teatro griego y representa el debate formal que tiene lugar entre dos personajes, usualmente con el coro actuando de juez, dando lugar a una lucha entre ambos que debe planificarse de tal manera que proporcione la base de la acci&#x00F3;n (N.T.).</p></fn>
<fn id="fn-3-32111"><label>3.</label> <p>L. E. J. Brouwer (1881-1966) fue un matem&#x00E1;tico y fil&#x00F3;sofo holand&#x00E9;s que trabaj&#x00F3; en topolog&#x00ED;a, teor&#x00ED;a de conjuntos, teor&#x00ED;a m&#x00E9;trica y an&#x00E1;lisis complejo. &#x200B; Fue el fundador del intuicionismo, esto es, una aproximaci&#x00F3;n a las matem&#x00E1;ticas que considera todo objeto matem&#x00E1;tico como un producto de la mente humana (N.T.).</p></fn>
<fn id="fn-4-32111"><label>4.</label> <p>A. Heyting (1898-1980) fue un l&#x00F3;gico matem&#x00E1;tico disc&#x00ED;pulo de Brouwer. Se considera a Heyting como el primero que proporciona un base formal al proyecto intuicionista (N.T.)</p></fn>
<fn id="fn-5-32111"><label>5.</label> <p>Lorenzen, P. (1955). <italic>Einf&#x00FC;hrung in die operative Logik und Mathematik</italic>. Berlin/Heidelberg. Springer-Verlag (N.T.).</p>
</fn>
</fn-group>
</back>
</article>
