Vivimos en una sociedad en la que cada vez cobran más importancia la informática, las telecomunicaciones y comunicación audiovisual, estamos en una sociedad audiovisual teleinteractiva en la que habrá más tareas que podremos realizar ante un ordenador multimedia conectado a Internet: teletrabajo, telemedicina, prensa electrónica, cine interactivo… y por supuesto tele-enseñanza. Nos encontramos ante nuevas situaciones que nos exigirán tanto el uso de Internet como instrumento didáctico y como herramienta indispensable de trabajo, como la revisión de los contenidos de los planes de estudios, abriendo un canal comunicativo casi permanente con el profesorado, con los compañeros y con todo el mundo. Los nuevos desarrollos multimedia son las principales infraestructuras disponibles con capacidad para soportar las aplicaciones de los medios de comunicación.

Vicenta Bustillo Porro

10.14201/eks.14462